Domingo 25 de Septiembre del 2016
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Nadal: campeón, mito y leyenda


Absolutamente grande.En el friso que se encuentra a la entrada del USTA National Tennis Centre, justo antes de llegar al jardín con la efigie de Arthur Ashe, Rod Laver ocupa la cuarta imagen empezando por la izquierda. El australiano, el penúltimo hombre que había logrado completar los cuatro títulos del Grand Slam, se encuentra situado entre Bill Tilden, que luce a su izquierda, y Jimmy Connors, dos de los más grandes de todos los tiempos, en el Court of Champions, que inmortaliza a los grandes héroes del torneo. El último en sumar los cuatro ‘grandes’ fue Roger Federer, al ganar Roland Garros en 2009. [Narración y estadísticas] [Álbum [Debate] [Los siete magníficos]“Aterrizaba como un pájaro de fuego con sus golpes incendiarios. […] Combinó velocidad y potencia con precisión. Su formidable brazo izquierdo produjo poderosos impactos liftados y profundas voleas”, reza la inscripción en letras doradas que acompaña la estampa de Laver definiendo en la red con su revés.La leyenda bien podría aplicarse, casi a pies juntillas, al joven que desde ayer se unió en la nómina de los colosos, los ya siete tenistas que han logrado hacerse con los cuatro ‘majors': el Abierto de Australia, Roland Garros, Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos.Rafael Nadal aún no figura entre los próceres en Flushing Meadows, pero ya tiene su primer título en Nueva York, en el único de los torneos de esta jerarquía que aún se le resistía. Cinco veces ganador en Roland Garros, dos en Wimbledon, una en el Abierto de Australia y otra en este torneo. Su nombre está ya al lado de Fred Perry, Donald Budge, Roy Emerson, Rod Laver, Andre Agassi y Roger Federer.Emparentado con Bjorn Borg cuando inició su espectacular ciclo en París, el español se ha ido ganando nuevas simetrías con las colosales figuras de otra época. Laver también cuadró el círculo en Nueva York. Lo hizo con 24 años y 32 días. Nadal detiene el reloj con la misma edad, 69 días más viejo. Es el tercero más precoz en conseguirlo, superado también por Fred Perry.La tregua del lluvioso domingo vino bien a Djokovic tras su batalla de casi cuatro horas contra Federer, pero no fue suficiente para darle el partido, el undécimo que medía a ambos en pista dura, con ventaja de 7-3 para el serbio.El dato flaqueaba en el contexto. Nunca Djokovic había derrotado a Nadal en un encuentro del Grand Slam. Nunca lo había hecho en una final. Desde el ‘break’ inicial, el manacorense, semifinalista en los dos últimos años, desplegó el mejor tenis del torneo, superando las magníficas actuaciones ofrecidas hasta la fecha. El rival así lo exigía. Finalista en 2007, con el Abierto de Australia de 2008 como único título grande, el serbio, de 23 años, no quiere quedarse definitivamente atrás.En su momento se pensó en él como una alternativa muy seria al poder de Nadal. Dotado de un indiscutible talento natural, seguramente mayor que el del número uno del mundo, parecía destinado a pelearle el liderazgo de la vanguardia tenística. Pero Nadal viaja a la velocidad de la luz. Sus resultados son consecuencia de una progresión mucho más veloz que la de cualquiera de sus oponentes en la élite, son fruto también de una aplicación casi obsesiva a la hora de evolucionar en su juego.Nadal aguantó los arreones de Djokovic, que había tomado ventaja de 4-1 en el segundo set. Recuperó el servicio en el séptimo y se fue al vestuario ganando por 6-4, 4-4 y 30-30 , con servicio del jugador de Belgrado, cuando la tormenta obligó a detener durante una hora y 58 minutos el juego. En la reanudación, ya entrada la noche en Nueva York, Djokovic mantuvo su tenis arrojado y valiente, al límite, combinando excelentes golpes de fondo, con dejadas e improvisadas subidas a la red. Volvió a quebrar en el decimosegundo juego y aprovechó su primera pelota de set con un gran resto.Inmune al contratiempo, Nadal rompió en el tercer juego del tercer parcial y tomó ya carrerilla hacia el título. Al igual que le sucede a Roger Federer, ya no sólo compite con sus adversarios de hoy, sino que ha emprendido un desafío por entrar en la posteridad.Mirando a una altura aún mayor, Laver, en dos ocasiones, y Budge fueron los únicos en completar el Grand Slam en un mismo año. Si alguien está en disposición de lograr esa aparente quimera, ése es Rafael Nadal. Poco antes de saltar a la cancha, coincidió con John McEnroe en el vestuario. “La Historia te está esperando”, le dijo el estadounidense. “Gracias por la presión”, respondió sonriente el español.No iba a faltar a la cita.Fuente: El Mundo

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