Sábado 01 de Octubre del 2016
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Se juega como se vive


Los Soprano.
Opinión de Xabier Azkargorta

Lo dijo un amigo cuando vio reunidos y dándose besos a Maradona, Henrique y Mancusso, con sus trajes grises y los cabellos brillantes de gomina y orgullo. Diego estuvo de patriarca. Rompió moldes, saltó vallas, fumó puros y repartió palos y besos a diestro y siniestro. Ni sus paisanos árbitros se libraron. La mano de Dios esperaba a España y lanzó dardos anticipados por la concesión del gol en fuera de juego de Villa ante Portugal.

Pero en el camino se cruzó una vez más Alemania y esta vez no hubo ni árbitro mexicano ni público hostil abucheando el himno. Si he dicho muchas veces que se juega como se vive, Argentina trató de jugar como ha vivido desde que su diez se bajó del póster; a lo que salga. Confiado en la fuerza individual de sus jugadores no supieron encontrar el hilo táctico a una excesiva carga emocional.

Por entrega, orgullo y amor patrio nadie podría con ellos pero en un Mundial hace falta algo más. No vi ningún plan que no fuera la confianza ciega en la iniciativa de los jugadores y la admiración de ellos hacia el banco. Había abrazos en lugar de consignas, emociones sin desmarques, conducciones individuales sin aperturas previas y un Messi demasiado solo ante el peligro.

Con un portero discreto y una defensa llena de centrales, la velocidad alemana penetró en la retaguardia argentina como cuchillo en mantequilla. Otamendi y Heinze cubrían los flancos con pesadas mallas de guerra y Mascherano, rodeado, se mareaba ante tanta circulación. A los tres minutos ya tenían la primera flecha y a medida que se movían la desesperación hacia más honda la herida. Terminaron desangrados y entregados pidiendo a gritos un orden y buenas condiciones para la rendición.

Con Di María intermitente, Maxi luchador, Higuaín espeso y el Apache Tévez enorme en la pelea pero falto de recursos, Messi naufragó en la tempestad de su soledad. Ya no basta con rezar ni ser aliado de Dios. Alemania goleó y es que tenía un plan que resultó demoledor.

Xabier Azkargorta
Publicado en: La Vanguardia

En Positivo no se identifica necesariamente con las opiniones publicadas que reflejan el pensamiento del columnista excepto, cuando los editoriales o artículos son firmados por la propia redacción.

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