Lunes 26 de Septiembre del 2016
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Discapacitados y los recursos para dearrollar


Metamorfosis de la mirada.Ya no se ve al discapacitado como un puro ser de necesidades, sino también como un ser con riqueza de recursos para desarrollar.Hace unos años, los discapacitados estaban condenados a permanecer en el ámbito privado. ¿Para ser cuidados o para ser olvidados? Hoy hay evidencias de que ninguna persona con discapacidad necesita vivir recluida. Al contrario, vivir en sociedad abierta lleva a un grado cada vez mayor de independencia y desarrollo personal. Y de enriquecimiento para la sociedad.El derecho a convivir.Es un fenómeno común, todas las personas conoceremos la discapacidad, sobre todo en la ancianidad

Hace unos años, los discapacitados estaban condenados a permanecer en el ámbito privado. ¿Para ser cuidados o para ser olvidados? Hoy hay evidencias de que ninguna persona con discapacidad necesita vivir recluida. Al contrario, vivir en sociedad abierta lleva a un grado cada vez mayor de independencia y desarrollo personal. Y de enriquecimiento para la sociedad

Felizmente, estamos asistiendo a un cambio histórico en la visión de la discapacidad. Ahora entendemos que este es un fenómeno común en nuestra vida, que todas las personas conoceremos la discapacidad, sobre todo en la ancianidad. De hecho, la reciente encuesta del INE sobre discapacidades refleja que la mayoría se manifiesta en las personas de edad. Ha dejado de ser un problema de algunos para convertirse en algo que afectará a toda la ciudadanía.Esta perspectiva contribuye además a entender la discapacidad como algo natural, y no como una desgracia personal. Nos ha faltado tradicionalmente la interpretación de qué tiene que ver la sociedad en todo esto. Quizá sea esta la reflexión pendiente. La discapacidad no la veríamos entonces como algo que ocurre a la persona solamente, sino como el resultado de la interacción entre las limitaciones humanas y el medio en el que nos desenvolvemos… “Si no puedo entrar en mi ayuntamiento, ¿dónde está la discapacidad, en mi movilidad reducida o en que nadie ha previsto que algunas personas nos tenemos que desplazar en silla de ruedas?”Es evidente que si la sociedad estuviera preparada para algo tan sencillo como albergar las necesidades de todas personas que viven en ella, los mayores no tendrían que quedarse en casa porque habría ascensores; los jóvenes con limitaciones encontrarían empleo porque habría puestos de trabajo accesibles; los niños no tendrían que ir a colegios especiales porque los centros contarían con apoyos a la diversidad. Lo habitual sería que todos entráramos por la misma puerta, porque su anchura y la rampa permiten el acceso universal…Esto, que parece un mundo ideal, es posible. Sólo falta cambiar nuestra mentalidad y eliminar las barreras psicológicas que nos hacen ver al otro como diferente. La Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad también ofrece una oportunidad de superar la mentalidad compasiva, abriendo paso al ejercicio pleno de ciudadanía. Cada ser es portador del derecho a vivir en la comunidad con los demás y como los demás, sin ser apartado a entornos de diferentes, a decidir por sí mismo y a equivocarse; a disfrutar de la mayor autonomía para no ser dependiente de otros, a vivir en su propio hogar y no acabar en una residencia contra su voluntad, a tener su intimidad y no recibir el trato como si fuera un menor toda su vida… Todos pueden hacer más de lo que nunca imaginamos. El único secreto: tener oportunidades.
Publicado en: La Vanguardia

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